No sé en qué momento mi alma supo que había venido a vivir para escribir, pero lo que sí recuerdo es hacerlo solo para soñar…, sin pensar que eso me traería algún día hasta aquí.
Pasaron los años. Escribía relatos, historias breves que no sé ni adónde fueron a parar con la evolución de mi vida, pues, por circunstancias, las perdí.
Hace unos años creé un Instagram para escribir. Decía en él «escribo para sanar mi alma y la de los que me leen». Era mentira. Escribía porque necesitaba hacerlo y me di cuenta tiempo después. Fue entonces cuando inicié mi trayectoria como copywriter y decidí volcar mis energías en lo que siempre había amado: leer y escribir.
Por eso hoy leo y escribo para ti.